La financiación no dilutiva permite a las startups y empresas en crecimiento aumentar su valor sin perder el control del negocio. Para muchos emprendedores, ceder participaciones no es una opción atractiva, especialmente en etapas tempranas, cuando la visión y toma de decisiones aún están muy ligadas a los fundadores.
Por todo ello, cada vez más personas emprendedoras optan por modelos de financiación que les permitan acceder a capital sin renunciar a la propiedad completa de su empresa, a diferencia de lo que ocurre con el capital de riesgo o inversión en equity, por ejemplo. En el artículo de hoy te explicamos qué beneficios ofrece la financiación no dilutiva y qué alternativas existen.
Ventajas de la financiación de una empresa sin diluir capital
Elegir el modelo de financiación de una empresa no debe ser una decisión tomada rápidamente. Requiere análisis, planificación y estudio para seleccionar la más adecuada. En este análisis son muchas las personas que deciden que la financiación no dilutiva es la mejor opción para ellas, pues les permite obtener capital sin comprometer la estructura accionarial de su empresa.
Entre las principales ventajas que puede traer para tu negocio podemos destacar:
- – Menor coste de capital. Al no incorporar nuevos socios, se evita la dilución futura y el coste asociado a ceder participación en el crecimiento del negocio.
- – Mejora el flujo de caja. Algunos modelos de financiación no dilutiva permiten cubrir gastos clave y mejorar la liquidez de tu empresa.
- – Control total del negocio. Como ya hemos adelantado, es una manera de hacer que los fundadores mantengan el poder de decisión e independencia de la empresa.
- – Ausencia de interferencias externas. Relacionado directamente con el punto interior, al no haber inversores ni socios nuevos, no existen presiones externas que condicionen la dirección del proyecto o las decisiones operativas.
Este tipo de financiación resulta especialmente interesante en etapas tempranas, es decir, si tu empresa todavía está validando el modelo de negocio o si acaba de entrar al mercado y es fundamental preservar el control y visión original.
Préstamos para negocios, RBF, crowdfunding… alternativas no dilutivas
En los primeros pasos de un proyecto emprendedor, muchas personas comienzan autofinanciándose con sus propios ahorros, también recurren mucho al apoyo de familiares y amigos o a subvenciones. Sin embargo, llega un momento en el que estas fuentes ya no son suficiente y es necesario optar por opciones más estructuradas para obtener mayor capital. Llegados a este punto, muchos se preguntan: ¿qué opciones tengo para lograr financiación sin renunciar al control de mi empresa? Te las contamos.
Una de las alternativas más habituales son los préstamos para negocios, posiblemente la forma más clásica de financiación no dilutiva. Este modelo permite acceder a capital sin ceder participaciones. Además, actualmente existen numerosas entidades bancarias que ofrecen productos específicos para emprendedores y pequeñas empresas.
No obstante, para acceder a estos préstamos es necesario tener una buena salud financiera, historial crediticio y, a veces, incluso garantías para acceder a ellos. Por eso, han surgido otras alternativas no dilutivas que pueden ser más atractivas para muchas empresas:
- – Revenue-based financing. Permite devolver el capital en función de los ingresos generados por tu empresa, adaptando los pagos al crecimiento del negocio.
- – Factoring. Es un servicio que adelanta el importe de las facturas emitidas, mejorando la liquidez sin tener que esperar a su vencimiento. Es decir, una empresa cede una factura o derecho de cobro a una entidad financiera para que, a cambio, le abone ese dinero.
- – Crowdfunding no dilutivo. A través de preventas o recompensas, las empresas pueden lograr financiación sin ceder participación creando campañas de crowdfunding.
Cada una de estas opciones tiene sus ventajas y limitaciones, la clave está en estudiarlas todas y elegir la que mejor se adapte a tus necesidades y empresa.